Con este título comienza un artículo de un prestigioso periódico de nivel nacional.  Durante el mismo, se plantea el debate de las distintas líneas de comida:  “in situ” (se realiza en las cocinas del propio colegio), transportada (se lleva preparada), en quinta gama (viene ultracongelada y luego se regenera).

La realidad, es que muchos de los colegios que se están abriendo prescinden de la realización de cocinas en sus centros para ganar un espacio en aulas u otro tipo de salas.   Sin realizar una crítica de la comida transportada o de quinta gama, la realidad es que un producto preparado y listo para consumir en el momento gusta más a los alumnos, padres y muchos nutricionistas están de acuerdo en que  las propiedades de los mismos, así como los hábitos de una buena alimentación, se consiguen mucho mejor con la comida “in situ”.

Son muchas las horas que los niños pasan en el colegio, nuestros hábitos de vida nos obligan a estar fuera y no tener demasiado tiempo para preparar cenas “importantes”. Teniendo en cuenta que el desayuno y la comida deberían aportar la mayoría de calorías y nutrientes, es lógico que la polémica esté servida.  Tal y como dice el artículo,  la preocupación por la alimentación de nuestros hijos en los Centros Educativos es cada vez mayor.

Como madres y padres responsables es importante que exijamos un menú de calidad y que tengamos claro en que “manos” dejamos la alimentación de nuestros hijos.